Hace unas semanas me visitó el enófilo, Joan Gómez Pallarés, de
Devinis. El pobre, venía de estar recorriendo el país vitícola durante 2 meses.
(“Pobre”, !quien pudiera hacerse un entre
copas de dos meses¡. Yo mataría por la mitad de tiempo y visitar la mitad de
las bodegas). Habíamos charlado mucho anteriormente y me parecía un tipo
interesante. Tener una larga charla con alguien que aparca su vida un par de
meses para profundizar en el alma y meollo de los que estamos a pie de
viña-bodega, no se puede dejar escapar. Visitamos gente interesante, una
elegida por él y otra por mí. Me gustó
que se sorprendiera por las gentes, paisajes, viñas y suelos. La mayoría de la
gente tiene una visión equivocada de lo que es Galicia: que si aquí llueve
mucho, que todos hablamos como Lendoiro y que esto es como la Borgoña. Que nuestros
vinos son finos, delicados y con acideces muy altas por ser una zona fresca.
Bueno eso es lo que uno espera encontrar, todos tenemos tópicos en la cabeza.
Afortunadamente todo eso es falso. Donde trabajo se parece más al Douro, por
clima y variedades. Yo hago vino con uvas maduras y con un par. Sobre lo de
hablar como Lendoiro, Me gustaría tener más acento para que no me vuelva a pasar como el otro día en Barcelona. Me preguntaron si era de Bilbao¡. Por supuesto le dije que si, los
de Bilbo somos tan chulos que nacemos donde queremos, por eso soy Gallego señora ¡¡¡¡
Yo que soy un poco gamberro, me gusta observar a la gente que
nos visita y ver de qué palo van. Llevo ya mucho tiempo en esto y me tienen
visitado ya cientos de hosteleros, unos cientos de importadores y unas decenas de
bloguers. Les cuento lo que hacemos y como trabajamos. Veo cuando sacan las
fotos y a lo que. Si ponen interés, si no dan crédito a la cantidad y altura de
la hierba de las viñas, a las barricas, etc. Sus preguntas, dan el nivel de
formación vitícola que tienen. Si ves que no controlan demasiado pasas a un
nivel más básico. No hay nada que fastidie más a la gente que no enterarse de
lo que le hablas. Intentas explicarlo lo más sencillo, claro posible, de la forma más humilde y si
puede ser divertida mejor. Nunca sabes quien tienes enfrente y lo que sabe.
Pero los hay muy cabritos y van en plan no tengo ni idea. Cuéntame
lo que quieras tú. En el momento preciso hacen la pregunta interesante. Entonces
es cuando les ves” Eye of the tiger
”Esa mirada en que él y tú sabéis, que no vino aquí a tomar las aguas. Me gusta compartir con la gente lo que hacemos y me entrego. Normalmente cuando voy a un sitio me gusta que la gente haga lo mismo. No suelto el rollo de guía turística ni esto es una de las bodegas del trenecito o autobuses de extranjeros. Joan venia a observar, a analizar, a chuparnos como la cabeza de una gamba. La verdad es que cada vez que la gente te visita a lo largo de un día entero, al irse se llevan un trocito tuyo y mucha energía. Esa energía vital que te hace arrancar todos los días y seguir con la misma ansia en este mundillo.
”Esa mirada en que él y tú sabéis, que no vino aquí a tomar las aguas. Me gusta compartir con la gente lo que hacemos y me entrego. Normalmente cuando voy a un sitio me gusta que la gente haga lo mismo. No suelto el rollo de guía turística ni esto es una de las bodegas del trenecito o autobuses de extranjeros. Joan venia a observar, a analizar, a chuparnos como la cabeza de una gamba. La verdad es que cada vez que la gente te visita a lo largo de un día entero, al irse se llevan un trocito tuyo y mucha energía. Esa energía vital que te hace arrancar todos los días y seguir con la misma ansia en este mundillo.
Hay mucha gente, bodegueros, viticultores, etc. Que no sacan
el traje de vendedor nunca y no ves realmente lo que hay detrás. Como son, lo
que sienten y por qué hacen lo que hacen. Me da más confianza cuando la gente
se muestra como es realmente.
Durante las dos noches que pudimos hablar largo y tendido,
hablamos de muchas cosas una de las que más me intrigó es el tema del que me habló, los
blogueros del vino.¿ Ayudan o hacen daño al sector?
El que no es bloguero, solo enófilo, (lo recalcó varias
veces) piensa bastante parecido. Al mundo del vino le hacen mucho daño los
blogueros. Los blogueros malos y los malos blogueros esos que solo hablan bien
de los vinos que hablan bien los demás. Para los que solo valen los vinos que
van con sus gustos. Los que no van más allá, a esos a los que la niebla no les deja ver la
viña que está más allá. Esos que mitifican sin saber quién es el que está
detrás, sin haber metido el dedo. El que va a una viña y la viña no entró en
ellos. El que mira sin querer ver, ese que no se cuestiona si lo que le están
contando es cierto.
Por el contrario son muy necesarios los que van sin prejuicios y sin
pretensiones. El que con una hoja en blanco, con el cuaderno y el zurrón por
llenar, ese puede sorprenderse y valorar en su justa medida un vino y a quien
lo hace.
Estas navidades para comprobar lo que era la Creta de
Champagne, nos metimos en medio de todas las viñas a pesar de estar nevadas. La
caliza se nos pegó a los zapatos y en un par de metros se nos hizo casi
imposible andar. Algo parecido nos ocurrió pero con la ruedas del coche en una visita a
un compañero mío en quinta sardonia. Hay que ir con ganas de aprender, pero ser
también críticos, que los bodegueros somos muy golfos. Te vendemos la moto y si
nos dejas hasta te vendemos unas botellas, jajaja.
Sin embargo al mundo del vino le hace falta desvestirse de
ese corsé tan snob a veces. Dotarlo de más normalidad y acercarlo a la gente
que quiere saber. Acercarlo a la que solo le divierte, a la que simplemente le
interesa saber quién es el que hizo el vino que está probando.
Pero hay que dotar al mundo de la red de propuestas
diferentes, tiene que haber los que prueban un vino y lo comentan. Los que
hacen viajes a bodegas, los que hablan de sus experiencias con un vino, los que
hacen sectarismo de un tipo de vinos o otros. De todo menos los que encumbran y
dan coba porque si. Los que ponen a parir por que una botella no le gustó y
otra que probó otro día de otra añada sí. Cada botella es un mundo y no saben
cómo se conservó esa botella. Los que hablan solo de un vino por que lo venden
o tienen algún interés en el (Que los hay). Los que hablan mal simplemente
porque así parece que sabe más y es más crítico. Por estar la zona de moda o
por no estarlo ya. Porque mola ahora esa variedad o ese tipo de vinos. Hay que
hablar mucho y de lo que sea, pero siempre con información, independiente y
veraz. Más información y no desinformación que es lo otro. Pero el problema que
eso son horas de vuelo y miles de litros bebidos y escupidos. De vinos buenos y
malos, eso nos decían cuando estudiaba. Hay que tomar de todo para poder
comparar.
Hay gente valida que se va abriendo a otras cosas y ya no solo
habla de un vino si tiene acidez o es atlántico. A medida que ensanchan su
horizonte vitícola, se fijan en lo que realmente es importante. Si un vino es
bueno o no, de aquí o de la china. (En poco tiempo así será y más barato que el
español). La calidad y si tiene alma, lo único importante.
El caso es que Joan vino pensando creo yo una cosa y se va
pensando otra. Si estoy de acuerdo en algunas cosas y en otras no. Hablamos
mucho, sobre gente, suelos, formas de trabajar. Creo que a veces los suelos y
el clima mandan tanto, que aunque asesinen los suelos, salen vinos
impresionantes. Claro que los vinos con otra viticultura serian mejores, pero
si a pesar de eso salen esos vinos. Hay que valorarlo, no juzgarlo por no hacer
tal o cual. Igual que al revés, no por ser natural o eco tiene que ser mejor.
Lo malo es malo da igual como se haga.
No desmitifico, ni encumbro simplemente por el exterior. Si
fuera así, no me bebería la mayoría de los vinos de Francia o Alemania que me
gustan. Gran parte de las bodegas tienen tanta porquería que muchos cerdos
sentirían asco. Me molesta ver como periodistas, críticos, importadores
extranjeros y nacionales critican a bodegueros nacionales y encubran a otra
gente igual de sucia. Parece que el brett de borgoña mola más. El hongo de tres
palmos de una cueva de Alemania que amenaza con devorarte si te acercas a menos
de tres metros le da esa pátina de
misterio y esa complejidad de los grandes vinos.
No soy el mayordomo del algodón, pero si me gusta la
limpieza. No voy sucio a recibir a nadie ni aunque haya estado trabajando en
bodega o viña. Aunque a mucha gente le pareces mejor viticultor y más autentico
si vas lleno de tierra y el coche hecho una cuadra.
Yo creo que uno es como lleva su coche, no tiene nada que
ver con el precio. Es una opinión, una amiga opina que la gente es como su nevera.
En fin, el amigo Joan se va como dice el con un Master en Ribeiro.
Yo creo que podría ya dar clases y muy buenas.
Espero vuestras opiniones acerca de lo que pensáis sobre el tema bloguers, a favor y en contra. Un saludo.










